Nuestra tesis para obtener el grado de Especialidad de Notaría Pública, la hicimos sobre el tema de El Notario Público como Mediador Conciliador ya que en el estado de Guanajuato no esta contemplada esa figura en la Ley del Notariado.

Vamos a ir compartiendo en varias entradas, nuestra tesis. El examen de grado esta sustentado y aprobado, ahora tenemos la tarea de difundirlo y lograr que se haga ese cambio a la Ley del Notariado del estado de Guanajuato.

 

INTRODUCCIÓN

 

El hombre es un ser que necesita vivir en sociedad. Esta se regula a través de instituciones que crean los Estados para garantía y efectividad de los derechos. Las instituciones entonces, buscan regular la convivencia pacífica y ordenada de la vida del hombre, el cumplimiento de derechos y obligaciones ya sea de forma imperativa o voluntariamente, ya que siempre encontraremos individuos que cumplen con sus obligaciones y respetan los derechos de los demás de forma voluntaria, pero también siempre habrá los que no. “Un estado cuyos individuos por tener tal condición, no necesitara de otra fuerza que garantizara las mutuas prestaciones sociales de carácter legal, sería un Estado verdaderamente ideal.”[1] A estos que no cumplen voluntariamente sus obligaciones ni respetan los derechos de los demás, se dedican las instituciones de impartición de justicia.

 

Dentro de dichas instituciones de impartición de justicia, en el siglo pasado se han incorporado como “alternativas” a la impartición tradicional de la justicia, unas técnicas, métodos, mecanismos, procedimiento y mas tarde normas para regirlas, y así ayudar a que la justicia esté mas al alcance de todas las personas, pero no solo eso, sino que se pueda tocar el fondo del conflicto tocando el fondo de la persona en conflicto, contactando, a través de técnicas de neuro-negociación con el interés mas profundo de la persona y entonces, ayudarle a solucionar su problemática.

 

Entre las virtudes que podemos encontrar está el que se reduce la carga de los tribunales acerca de asuntos que se pueden resolver a través de los medios alternativos de solución de conflictos. Pero para las partes en conflicto tiene también muchas ventajas, como estar en un procedimiento mucho mas corto, verdaderamente pronta y expedita, con menos costo y que cuida la relación entre los interesados dentro de un problema, pudiendo llegar, en muchos casos a restablecer esta relación que se encontraba deteriorada, gracias a las técnicas que se utilizan en la mediación y la conciliación, reforzando así la importancia de la voluntariedad en la toma de acuerdos entre las partes.

 

La función notarial, es históricamente, entre otras funciones –auxiliar de la administración de justicia- en su deber de hacer cumplir el derecho y orientar a las partes en los temas que llevan hasta la notaría para que el experto notario les ayude a dilucidar como deben proceder con tal o cual cuestión.

 

El notario en su formación académica, adquiere y hace propias la mayoría de cualidades y habilidades que para ser mediador conciliador se requieren. Las técnicas las podrá aprender con las capacitaciones respectivas, pero vaya, que lo mas importante ya lo tiene intrínsecamente en su ser y en su –ser notario-.

 

En el estado de Guanajuato, la ley del notariado, no contempla entre sus funciones la de ser auxiliar de la administración de justicia y por lo tanto poder actuar en determinados casos como mediador conciliador.

 

Al establecerse esta condición, accede a la posibilidad de capacitarse como lo tiene previsto la Ley de Justicia Alternativa del Estado de Guanajuato y obtener la certificación oficial como mediador conciliador privado, así, al actuar como tal y redactar el documento en donde se plasmen los acuerdos, es decir, un convenio, éste podrá ser ratificado y elevado a categoría de cosa juzgada ante la sede de Justicia Alternativa o subdirección que corresponda.

 

Debemos mencionar que en otros estados de la república, ya se establece esta condición en la ley del notariado y se han empezado a certificar los notarios como mediadores conciliadores privados, promoviendo así de manera mas cercana y certera la cultura de paz.

CAPÍTULO I. LOS CONFLICTOS.

La Real Academia de la Lengua Española nos dice lo siguiente sobre conflicto:

 

Del latín conflictus.

  1. m. Combate, lucha, pelea. U. t. en sent. fig.
  2. m. Enfrentamiento armado.
  3. m. Apuro, situación desgraciada y de difícil salida.
  4. m. Problema, cuestión, materia de discusión. Conflicto de competencia, de jurisdicción.
  5. m. Psicol. Coexistencia de tendencias contradictorias en el individuo, capaces de generar angustia y trastornos neuróticos.
  6. m. desus. Momento en que la batalla es más dura y violenta.

 

El conflicto es un obstáculo a la satisfacción de las necesidades, es decir, es un problema.

Un problema existe a causa de una incompatibilidad, sea real o aparente de las necesidades o los intereses de las partes. [1]

Los paradigmas juegan un papel muy importante en el surgimiento de conflictos. Porque cada persona en sí misma, tiene percepciones diferentes dependiendo de su entorno, de la educación que haya recibido y los criterios que ha ido formando a lo largo de su vida.

 

Algunos especialistas hacen la diferencia entre conflictos y disputas, tomando a los conflictos como procesos permanentes, amorfos e intangibles y las disputas, como concretas y tangibles como el caso de una agresión verbal.

Los conflictos en si, son oportunidades de crecimiento, por lo tanto no son ni buenos ni malos, simplemente son. Van a estar ahí en algún momento. Hay que comprenderlo como tal, como parte de la vida ya que será el primer paso para encontrar una solución. Si pensáramos en que no existieran los conflictos, entonces no tendríamos nada que cambiar, así que en lugar de querer que no existan es mejor buscar cómo gestionar su solución, encontrar los motivos que general el conflicto, la actitud es lo que importa.[2]

 

Cuando surge una inconformidad en el trato con los demás, va a depender de todo ese entorno de vida que cada quien ha experimentado para tener menor o mayor resistencia al conflicto, peor o mejor manera de resolverlo y de enfrentarlo, menor o mayor tolerancia, menor o mayor capacidad de llegar a un acuerdo o de aceptar que un tercero ayude a encontrar el arreglo optimo.

 

Surgen conflictos entre las personas, en gran parte por cuestiones de comunicación. Porque lo que dijo una parte la otra lo entendió al revés, pero no le preguntó porque pensó que si le preguntaba iba a quedar como un ignorante entonces se convenció a si mismo de que en realidad lo que entendió es lo que el otro quiso decir y entonces no estaba de acuerdo, y ahí, está naciendo un conflicto por una mala comunicación.

 

 

Para resolver un conflicto hay varias maneras: la evitación, es decir evitar hacer algo, esperar a que las cosas se solucionen por sí mismas, que cambien las circunstancias, que la otra parte desista o se canse, que se vaya a vivir lejos, que jamás se vuelva a saber sobre eso. En el mejor de los casos sería una suerte que esto sucediera cuando tenemos conflictos, pero eso sabemos que no es así.[3]

 

Otra manera de resolver conflictos es el uso de la fuerza, incluso de la violencia. En definitiva nada deseable manera de dar fin a cualquier conflicto.

 

 

También se puede recurrir a los tribunales para que una autoridad decida sobre cómo se debe resolver. La intervención de un tercero pero no en la vía judicial, sino dentro de los métodos alternativos es el arbitraje. Pero hay una manera mejor que es: negociando, conciliando y a través de la mediación.

 

Graciela Curuchelar, mediadora y notaria argentina, nos comenta: “Nuestras acciones en mediación voluntaria, insistimos, se orientan a una construcción social basada en la convivencia, la solidaridad, el pluralismo, el respeto de las autodeterminaciones propias y ajenas, en el respeto por la diferencia, y a un espíritu de tolerancia hacia la alteridad y en el aprecio de la existencia individual.

Y si además los participantes son acompañados por abogados, los alcances y posibles efectos jurídicos del acuerdo quedan totalmente garantizados.

Los abogados son los aliados indiscutidos del mediador, ya que son quienes asesoran a las partes y establecen las pautas para un mejor acuerdo”[4]

 

Nos encontraremos con diversos tipos de conflictos: los de relación, los de información y los de intereses.

 

Los conflictos de relación son los que tienen origen en las emociones y falsas percepciones que tienen las partes en una relación, son conflictos sentimentales.

Los conflictos de información, por lo general van a ser por la escasa información y la falta de comunicación entre ellos. Y los conflictos de intereses son cuando las partes tienen necesidades incompatibles. Los estilos para enfrentar el conflicto puede ser: competidor, comprometedor, transigente, elusivo y complaciente. En un cuadro de 9 áreas vamos a encontrar que arriba a la izquierda estará el de estilo competidor con ganar/perder “a mi manera”; arriba a la derecha el transigente con ganar algo y perder algo “50% a mi manera y 50% a tu manera”; en medio el comprometedor ganar/ganar “a nuestra manera”; abajo a la izquierda el elusivo perder/perder “no hay manera”; y abajo a la derecha el complaciente perder/ganar “a tu manera”.[5]

 

“En la sociedad humana se han germinado las semillas de la discordia, la diferencia es un hecho humano; así como el disenso y la controversia son parte de las relaciones sociales de los seres humanos. El origen del conflicto siempre será la intolerancia a las diferencias, el abuso de los más fuertes sobre los más débiles y la rebelión de unos cuantos contra la mayoría.”[6]

 

Conflictos siempre va a haber, y en el trabajo cotidiano los notarios tienen conocimiento de muchos de estos conflictos que tienen sus clientes. Los notarios siendo abogados, no pueden dejar de ser aliados del mediador. Que mejor que sean ellos mismos mediadores. Estamos convencidos que la labor del notario para la solución pacífica de conflictos es un hecho, solo hay que reconocerlo públicamente y regularlo en la ley correspondiente.

 

 

ENTREVISTA

Tuvimos la suerte de tener de visita en el estado de Guanajuato, al Dr. Othón Pérez Fernández del Castillo, quien amablemente nos concedió una entrevista para presentarla en nuestra tesis. No te la pierdas en la próxima entrega de este trabajo.

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[1] Mengual y Mengual, José Ma. Elementos de Derecho Notarial. Tomo II. Volumen II. Introducción y parte general. Librería Bosch. 1933.
[1] BUSH y Folger. La promesa de mediación. Página 96.
[2] CURUCHELAR, Graciela. Mediación y Resiliencia. Editora Notarial. Página 49.
[3] MICHEL, Niehus Ingrid. La mediación, el médico y el duelo.
[4] CURUCHELAR, Graciela. MEDIACION VOLUNTARIA Lo voluntario es MEDIAR. Artículo publicado en DOCTRINA,LA LEY BUENOS AIRES, AÑO 19-N*11-DICIEMBRE2012-1165
[5] Fierro Ferráez, Ana Elena. Manejo de conflictos y mediación. Oxford.
[6] Bravo, Peralta Martín Virgilio. Manual de negociación, mediación y conciliación. Colección Jurídica Ibi Ius, 10. Página 1.

 

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